Clima: rigen alertas por vientos y tormentas y crece la atención por una posible ciclogénesis
El clima en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) estará condicionado en los próximos días por el ingreso de un frente frío y la persistencia de vientos del este, un combo que ya motivó alertas meteorológicas por ráfagas intensas, lluvias y crecida del Río de la Plata, según el Servicio Meteorológico Nacional (SMN). El escenario incluye además la probabilidad de una ciclogénesis, un fenómeno que intensifica la inestabilidad atmosférica.

El organismo oficial emitió alertas de distinto nivel para el centro y norte del país, en un contexto dominado por la interacción entre un sistema de altas presiones que avanza desde la Patagonia hacia el noreste y un frente frío que se posiciona sobre el centro del territorio. Las provincias más comprometidas por tormentas fuertes y abundantes precipitaciones son Santiago del Estero, Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos y Corrientes.
En la Costa Atlántica bonaerense, rige una alerta amarilla por vientos entre la tarde y la noche. El pronóstico del SMN advierte vientos sostenidos superiores a los 50 km/h, con ráfagas que podrían alcanzar los 70 km/h en zonas como la Bahía de Samborombón y Mar del Plata. Esta situación ya comienza a reflejarse en la crecida del Río de la Plata, con riesgo de anegamientos en áreas bajas.
Para el AMBA, el parte oficial anticipa jornadas ventosas, con mayor impacto en sectores costeros y ribereños. Desde el SMN recomiendan extremar precauciones ante la persistencia de condiciones adversas y posibles complicaciones en la circulación y en zonas vulnerables a inundaciones.
En paralelo, el organismo mantiene alertas naranjas por temperaturas extremas de calor en el sur del país, especialmente en áreas cordilleranas de Chubut, Río Negro y Neuquén, donde los registros térmicos elevados pueden representar un riesgo para grupos sensibles.
Pronóstico extendido para CABA y alrededores
El jueves 8 de enero, el clima en la Ciudad de Buenos Aires se presentará mayormente nublado, sin lluvias, con temperaturas entre 15 y 24 grados y ráfagas del este de entre 42 y 50 km/h.
El viernes 9, la probabilidad de precipitaciones continuará siendo baja, con mínimas de 19 grados y máximas cercanas a 25, mientras persiste el viento del este.
El sábado 10, el escenario se torna más inestable: aumentan las chances de lluvias, con una probabilidad estimada entre el 40% y el 70%, principalmente durante la mañana y la tarde, y valores térmicos similares a los del día previo.
Tanto el SMN como Meteored coinciden en que el período más inestable se extenderá entre el jueves y el sábado, con tormentas de intensidad variable en el corredor oeste del país, desde el norte de Neuquén hasta la precordillera de Jujuy, con posibilidad de granizo y lluvias intensas localizadas. Esta dinámica responde a la combinación de altas temperaturas y la interacción con una vaguada en niveles medios y altos de la atmósfera.
Lluvias intensas y acumulados elevados
A partir del jueves, se esperan lluvias y tormentas sobre Cuyo, el NOA, Santiago del Estero y Córdoba, que entre viernes y sábado se desplazarán hacia el este, afectando al noreste argentino, el sur del Litoral y el noreste bonaerense.
Las zonas más comprometidas podrían registrar acumulados de entre 100 y 250 milímetros en menos de 48 horas, especialmente en Santiago del Estero, Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos y Corrientes.
Para el sábado, persiste cierta incertidumbre sobre el volumen de precipitaciones en Capital Federal y el Gran Buenos Aires. El modelo europeo ECMWF proyecta un promedio cercano a los 40 milímetros, con mayor impacto durante la primera parte del día.
De cara al domingo 11 y lunes 12, el pronóstico anticipa una mejora gradual de las condiciones, con un ascenso de las temperaturas: máximas estimadas en 30 grados el domingo y 32 grados el lunes. Las autoridades continúan monitoreando la evolución del clima ante los posibles efectos de estos fenómenos sobre la población.
