Swarovski presenta la primera colección completa a cargo de Giovanna Battaglia

Swarovski presenta la primera colección completa a cargo de Giovanna Battaglia

Por primera vez en 125 años, la marca presenta una colección íntegramente diseñada por una única Directora Creativa. Collection I, la primera  colección de Giovanna Battaglia Englebert, tiene 12 líneas diferentes.

El nombre de Giovanna Battaglia Englebert no es nuevo para Swarovski, tampoco lo es para quienes siguen de cerca el mundo de la moda. Nacida en Milán, en el seno de una familia muy vinculada al arte, Battaglia dio sus primeros pasos en la moda en los años 2000, cuando se inició como modelo y llegó a la cúspide de la mano de Doménico Dolce y Stefano Gabbana. De la pasarela pasó al otro lado de la cámara al probarse en el estilismo, un giro que la llevó a trabajar junto a grandes marcas de moda y editar publicaciones como Vogue Pelle. Ya desde 2016 empezó a trabajar con Swarovski, donde se sumó como consultora, una experiencia que evolucionó hasta llevarla a la dirección creativa de la marca en 2020. Cinco años después de su entrada, Swarovski presentará su primera colección íntegramente dirigida por Giovanna. El “wonderlab” en el que se fusionan ciencia y magia fue el punto de partida de esta “Colección I” con la que la italiana se anima a darle un nuevo impulso a la marca.

 ¿A qué te referís cuando hablás del Wonderlab?

El Wonderlab es un mundo imaginario en el que ciencia y magia se encuentran. ES el lugar en el que vive la esencia de los cristales, un lugar imaginario y extraordinario que deja volar la imaginación y le da un millón de facetas. Es también un estado de ánimo, una perfección científica que empieza con una chipa de luz y deviene en algo completamente mágico. Cuando uno mira el mundo a través de un cristal, empieza a entenderlo: primero, se ve la perfección del material, luego se queda hipnotizado, perdido en la magia. El cristal trae todos los colores y formas posibles al ojo y cambia nuestra perspectiva para hacernos creer que todo es posible.

¿En qué punto este Wonderlab fue inspirado por la historia de Swarovski?

Bueno, en un punto el Wonderlab empezó hace 125 años, cuando Daniel Swarovski fue a la feria de electricidad. Daniel Swarovski descubrió la ingeniería y la magia de la luz y se preguntó cómo podía aplicar eso a su visión y sueño de crear un diamante para cada mujer. Y eso fue hace tanto tiempo, pero él era un visionario y cuando vio la luz emitida por la electricidad, inmediatamente se dispuso a crear una máquina que diera forma al cristal en un corte perfecto. Eligió una ubicación cerca del agua, que ahora es nuestra planta de energía en Wattens. Veo esta historia como la semilla del Wonderlab. Un lugar donde la luz es el punto de partida, donde se crea la maravilla y donde la ciencia se encuentra con la magia de las formas más inesperadas.

¿Puede contarnos sobre su proceso para la Colección I?

Fue muy complejo, pero muy simple en algún punto: Swarovski es una empresa histórica y la colección fue un modo de reescribir su historia. Suena muy ambicioso pero fundamentalmente propuse un regreso a lo básico, al cristal como material. Me inspiraron los dibujos geométricos de Daniel Swarovski y quería que la primera colección enfatizara la perfección divina del material tal como él lo veía. Es una oda al cristal en muchos sentidos: quise perfeccionar la simplicidad de los cortes y glorificarlos en joyas reducidas al mínimo con procesos muy innovadores. Por ejemplo, el Lumen, un anillo de un solo color, que parece un simple cristal de color puro pero es increíblemente complejo de fabricar. El resultado es una geometría divina perfecta en un tallado de cristal.

También tenemos la familia Curiosa, que explora la esfera y el cubo con articulaciones del concepto de geometría divina en muchas formas diferentes, desde piezas bohemias más sueltas hasta elementos singulares de gran impacto.

A pesar de la perfección geométrica de las piezas, la alegría fue una parte importante del proceso creativo. El uso de colores atrevidos y monocromáticos, juega con escenarios y formas de vestir inesperados y con la noción de escala, que da una sensación muy moderna y muy expresiva a toda la colección.

¿Cuál es tu visión para Swarovski?

Mi visión para Swarovski es la del Wonderlab de cristales e imaginación. Para mí hacer esta colección fue como ganar el boleto para Willy Wonka, y no solo para visitar la fábrica sino para quedarme y trabajar en esa magia todos los días. La fábrica mágica es como estar en una tienda de dulces; plasmar un guiño, la insolencia o la sensación de maravilla infantil en las piezas era muy importante. Para mi las piezas de cristal tienen que pensarse como un juego, algo divertido. No son joyas que exhiban la riqueza de alguien sino su habilidad a la hora de expresarse de una manera cool y divertida. Las joyas no tienen por qué ser pretenciosas, pueden ser algo divertido que nos ayude a expresar el estado de ánimo en el que estamos. ¡Se pueden expresar tantas cosas a través de las joyas! Es realmente transformador. 

Mi intención es crear piezas de colección que sean atrevidas pero que se puedan usar sin esfuerzo. Joyas audaces pero lúdicas, que no se sientan forzadas pero sean expresivas y originales. La joyería tiene que ver con la vida que uno lleva, cómo te empoderan en tu modo de pararte frente al mundo. No son un símbolo de estatus, sino un estado mental: una forma de ser seguro de uno mismo y expresivo. Eso es lo que las hace más emocionantes, que ante todo son divertidas.

Yo quería aprovechar esa fantasía, esa idea de que las joyas grandiosas se pueden usar de día o de noche, de manera casual o glamorosa, pero siempre con un guiño. Quería crear piezas que hicieran que ayudaran a expresar esos costados más extravagantes que esperan ser expresados.

¿Qué se necesita para crear una colección como esta?

¡Sangre y lágrimas! un joyero famoso una vez dijo que “entre la idea de una pieza de joyería y el producto final hay tres litros de lágrimas, 400 horas de gritos en el teléfono, infinitas cartas, etc.” y así me siento yo. Cada pieza implicó incontables detalles a tener en cuenta y decisiones que tomar teniendo la innovación siempre en mente. Toda la colección fue un desafío enorme que Swarovski superó para darle vida.

¿Cómo influyó tu pasado como influenciadora de moda tu perspectiva sobre la joyería?

Hay una cita de Monsieur Yves Saint Laurent que amo: “Los accesorios son los mejores amigos de la ropa” y que una pieza de joyería puede modificar por completo un look. Un collar puro de cristales puede convertir el outfit más sencillo en algo fabuloso.En un momento en que nuestra ropa se está convirtiendo en algo cada vez más casual, la joyería tiene un lugar más interesante para tomar. Puede ofrecernos el toque de luz, magia y optimismo que estamos buscando.

 Yo veo a Swarovski como la marca de joyería del  futuro. Es alegre y valiosa pero sin esfuerzo, no tiene género y puede ofrecer un nuevo glamour en la era del confort. Si pensamos en el modo en que interactuamos hoy, siempre vía zoom, la cabeza y el cuello son más visibles que las manos. Por eso elegí poner el énfasis en los collares y aros en esta colección.

¿Qué hay de único en trabajar el cristal?

Trabajar con cristal es realmente placentero. Es un material muy increíble, yo me lo repito todos los días a mi misma y se lo recuerdo a nuestro equipo. Detrás de todas nuestras planillas de excel, cronogramas de producción y tecnicismos, está la magia y la diversión del cristal. Trabajar con cristales es trabajar con la luz, podés hacer tantas cosas con la luz y el prisma de sus colores. Es realmente un material con infinitas posibilidades, que está cargado de emociones pero -por sobre todas las cosas- de alegría. Yo siempre voy a llevar alegría. Eso es lo que realmente me motiva cada día, para ser sincera.

 ACERCA DE SWAROVSKI

El nuevo Swarovski es un Wonderlab donde la magia y la ciencia se encuentran.

Swarovski unifica todas las partes de su organización bajo una idea fascinante y presenta un nuevo y maravilloso mundo de artesanía en cristal. Fundada en 1895 en Austria, la empresa diseña, fabrica y vende cristal de la más alta calidad del mundo, piedras preciosas genuinas, diamantes creados por Swarovski y circonitas, joyas y accesorios, así como objetos de cristal y accesorios para el hogar. Junto con sus empresas hermanas Swarovski Optik (dispositivos ópticos) y Tyrolit (abrasivos), Swarovski Crystal Business forma el Grupo Swarovski.

La relación responsable con las personas y el planeta siempre ha sido una parte integral del legado de Swarovski. Esto se manifiesta hoy en la agenda de sustentabilidad bien establecida de la compañía con programas y fundamentos de educación enfocados en los jóvenes para promover el empoderamiento humano y conservar los recursos naturales para lograr un impacto social positivo.

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