“Las cicatrices del alma no se ven, pero son las que más duelen”, dijo un sobreviviente

“Los 5 de febrero son como un mazazo en la cabeza, sobre todo por la gran injusticia. Se cumplen ocho años (del incendio) y no hay nada, nadie está acusado”, plantea uno de los bomberos que sobrevivió a la tragedia de Iron Mountain.

Fuente: Télam

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