La autopsia realizada a Orellano no arrojó evidencia de que haya sido asesinado
Los peritos descartaron que el cuerpo presentara heridas de “arma blanca y de fuego” ni “fracturas óseas de ninguna índole”. Carlos Orellano (23) había sido hallado muerto en el río Paraná, luego de concurrir a un boliche, el jueves 26 de febrero.
