Familias endeudadas: la morosidad en préstamos y tarjetas de crédito sigue en ascenso por sexto mes consecutivo

La morosidad en los créditos destinados a las familias continúa creciendo, reflejando el impacto del deterioro de los ingresos y las dificultades económicas de los hogares. Según los datos más recientes del Banco Central (BCRA), la mora en préstamos a familias subió 0,7 puntos en un mes, alcanzando el 5,2% del total, el valor más alto desde el inicio de la serie histórica en 2010.

El aumento sostenido del crédito, sumado a acuerdos salariales que no acompañaron la inflación, ha llevado a un incremento de la morosidad bancaria por sexto mes consecutivo. La irregularidad en el total del crédito al sector privado creció 0,3 puntos en junio, llegando al 2,9%, su nivel más elevado desde enero de 2024.

Crédito al consumo, el más afectado

Al analizar las distintas líneas de financiamiento, se observa que los préstamos personales y las tarjetas de crédito son los que muestran un mayor deterioro:

  • Préstamos personales: la morosidad alcanzó el 6,5% en junio, con un aumento de 0,9 puntos respecto al mes anterior y 2,3 puntos en comparación con junio del año pasado.
  • Tarjetas de crédito: la mora subió al 4,9% del total, medio punto más que el mes previo y 2,9 puntos en un año.

El contexto de tasas de interés en alza complica la refinanciación de deudas. Según la consultora Épyca, “las familias que no logran pagar estos financiamientos difícilmente podrán refinanciarlos, o lo harán con tasas extremadamente elevadas”.

Impacto en la actividad económica

El aumento de la morosidad refleja la rápida expansión del crédito durante el último año y medio. Hasta junio, el saldo total de crédito al sector privado creció casi un 100% en términos reales; en préstamos personales, el aumento se acercó al 200% y en tarjetas de crédito, al 70%.

El informe de SIISA, empresa de tecnología y buró de crédito, advierte que los datos de mora indican dificultades de pago incluso en sectores que tradicionalmente no enfrentaban problemas, y anticipa que esta tendencia podría mantenerse durante la segunda mitad del año.

Los bancos monitorean de cerca la evolución de la morosidad y algunos ya comenzaron a reducir las ofertas de financiamiento. La suba generalizada de tasas en pesos también limita el acceso a nuevos créditos.

Los analistas señalan que esta cautela podría impactar negativamente en la actividad económica. GMA Capital indica que, aunque los préstamos a empresas estuvieron en auge hasta julio, ya registran una caída del 2,3% en agosto. Por su parte, Equilibra alerta que “si los bancos adoptan una postura defensiva frente a la suba de tasas, encajes y morosidad, la desaceleración económica podría derivar en una recesión”.

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