Alerta por el “Súper El Niño”: estas son las provincias con mayor riesgo de lluvias e inundaciones

El avance de un episodio muy intenso de El Niño mantiene en alerta al Gobierno nacional y a varias provincias argentinas ante la posibilidad de lluvias superiores a lo normal, tormentas fuertes e inundaciones durante la primavera y el verano. El mayor nivel de atención está puesto en el Litoral, el NEA, Buenos Aires, Córdoba y Cuyo, donde millones de hectáreas y cerca de un millón de habitantes se encuentran potencialmente expuestos.

Las autoridades reforzaron el monitoreo ante la posibilidad de lluvias intensas, crecidas e inundaciones durante los próximos meses  - Photo by Andre Furtado
Las autoridades reforzaron el monitoreo ante la posibilidad de lluvias intensas, crecidas e inundaciones durante los próximos meses – Photo by Andre Furtado

Qué es el “Súper El Niño” y por qué genera preocupación

El Niño se produce cuando las aguas del Pacífico ecuatorial central y oriental presentan temperaturas superiores a las habituales. Ese calentamiento modifica la circulación atmosférica y puede alterar los patrones de lluvias y temperaturas en distintas regiones.

La expresión “Súper El Niño” no corresponde a una categoría meteorológica oficial, sino que se utiliza para describir episodios particularmente intensos. En estos casos, el calentamiento del océano puede superar los 2 °C en los principales índices de monitoreo.

Una mayor intensidad del fenómeno no significa que todas las regiones vayan a sufrir inundaciones. Sin embargo, aumenta la probabilidad de eventos extremos y obliga a reforzar el seguimiento de las zonas más vulnerables.

Cuándo podría sentirse con mayor fuerza en Argentina

Los pronósticos internacionales apuntan a que El Niño podría alcanzar una etapa de mayor intensidad durante los próximos meses, coincidiendo con la primavera y el verano australes.

En Argentina, el escenario preocupa especialmente por la posibilidad de lluvias persistentes, tormentas severas, crecidas de ríos y acumulación de agua en áreas con antecedentes de anegamientos.

Entre las provincias bajo mayor atención aparecen Corrientes, Chaco, Formosa, Misiones, Entre Ríos y Santa Fe. También se incluyen sectores de Buenos Aires, La Pampa, Córdoba, Cuyo y algunas áreas de la Patagonia.

El Gobierno prepara un operativo para anticipar las emergencias

Ante este escenario, el Ministerio de Salud, a través de la Dirección Nacional de Emergencias Sanitarias (DINESA) y en coordinación con la Agencia Federal de Emergencias, puso en marcha una central de monitoreo unificada.

El sistema reúne información del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), la CONAE y el CONICET para seguir la evolución de los fenómenos y detectar posibles zonas de riesgo.

La herramienta permite analizar precipitaciones, identificar sectores con posibilidades de anegamiento y anticipar problemas en rutas, redes eléctricas y establecimientos sanitarios. El objetivo es que las autoridades puedan intervenir antes de que una emergencia alcance su punto máximo.

Hospitales de campaña y asistencia médica en las zonas afectadas

El operativo sanitario contempla tres niveles de respuesta: patrullas sanitarias móviles, puestos avanzados de estabilización y unidades modulares.

Uno de los principales recursos será el Equipo de Respuesta Médica Extra Hospitalaria (ERMEH), un hospital de campaña con 60 camas y capacidad de soporte de terapia intensiva.

Según lo previsto, puede quedar operativo en menos de 72 horas y atender hasta el 90% de las consultas iniciales en una zona afectada. De esta manera, se busca reducir la presión sobre los hospitales locales durante una emergencia de gran magnitud.

Qué impacto puede tener en el campo

El sector agropecuario también podría verse afectado. Las lluvias abundantes pueden favorecer la humedad de los suelos, pero los excesos hídricos pueden dificultar las tareas rurales, afectar cultivos, bloquear caminos y complicar el traslado de animales.

Por eso, la evolución de los pronósticos será clave durante los próximos meses. Identificar zonas inundables, revisar caminos y preparar alternativas para el traslado de ganado y maquinaria puede reducir el impacto ante un episodio de lluvias extremas.

La atención estará puesta ahora en cómo evoluciona El Niño durante la primavera y si las condiciones previstas se traducen efectivamente en un aumento de las precipitaciones y las tormentas en las regiones más expuestas.

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