La Fam lanza un duro documento contra la guerra y presiona al congreso para fijar oposición

Intendentes de todo el país advirtieron sobre los riesgos de involucrar a la Argentina en el conflicto con Irán y exigieron un pronunciamiento explícito de diputados y senadores. También pidieron que la sociedad civil se movilice en defensa de la paz.

La Fam lanza un duro documento contra la guerra y presiona al congreso para fijar oposición – Foto cortesía prensa Pablo Roma

En un comunicado de fuerte tono político e institucional, la Federación Argentina de Municipios (FAM) fijó una posición categórica frente al escenario internacional y rechazó cualquier intento de involucrar a la Argentina en una eventual escalada bélica vinculada al conflicto entre Estados Unidos e Irán. Bajo la consigna “Argentina no va a la guerra. Somos territorio de paz”, los intendentes encendieron una señal de alerta y llamaron a una reacción inmediata de todo el sistema político.

El documento sostiene que el país “no tiene participación, responsabilidad ni vinculación directa” con las tensiones en Medio Oriente y advierte que un alineamiento automático implicaría “una desviación de la tradición diplomática” y un riesgo para la soberanía nacional. En esa línea, cuestiona la instalación de una “narrativa de amenaza inminente” que, según remarcan, no se corresponde con los hechos.

Pero el punto más contundente del pronunciamiento apunta directamente al rol institucional del Parlamento. La FAM recordó que, de acuerdo a la Constitución, es el Congreso de la Nación Argentina el único órgano con facultad para autorizar una eventual declaración de guerra, y exigió que diputados y senadores “expresen con claridad su compromiso con la paz”.

En ese marco, fuentes cercanas a la conducción de la entidad adelantaron que buscarán que cada legislador fije posición pública. La intención es que el debate no quede en declaraciones ambiguas: quienes no acompañen un pronunciamiento por la neutralidad podrían quedar expuestos políticamente, en una estrategia que apunta a transparentar responsabilidades en un tema de alta sensibilidad.

El secretario ejecutivo de la entidad, Juan Matteo, reforzó el mensaje al señalar que “no hay margen para especulaciones cuando está en juego la paz y la seguridad del pueblo argentino”. Y agregó: “Cada dirigente tiene que decir con nombre y apellido de qué lado está: si del lado de la paz o de la guerra”.

La ofensiva no se limita al plano legislativo. El comunicado convoca también a gobernadores, legislaturas provinciales y a todos los sectores de la vida democrática a pronunciarse. En particular, menciona al sector empresario, a las organizaciones sindicales como la Confederación General del Trabajo (CGT), a los movimientos sociales, partidos políticos e instituciones religiosas.

El objetivo, explican, es construir una postura transversal que refuerce la histórica tradición argentina de resolución pacífica de los conflictos y consolide a América Latina como zona de paz. “Es una responsabilidad colectiva evitar que el país sea arrastrado a disputas externas que no le pertenecen”, subraya el texto.

En un contexto internacional volátil, la movida de la FAM introduce presión política interna y abre un nuevo frente de debate. La discusión ya no pasa solo por la política exterior, sino también por el posicionamiento concreto de cada actor institucional frente a un eventual escenario de guerra.

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