Reforma laboral: cuánto dinero dejaría de recaudar el Gobierno por los cambios impositivos del proyecto

La reforma laboral que el oficialismo impulsa en el Congreso no solo introduce modificaciones en el régimen de empleo, sino que también incorpora cambios clave en materia tributaria y nuevos esquemas de incentivos destinados a promover la inversión y la creación de puestos de trabajo. Estas medidas tendrían un impacto directo en las cuentas públicas, aun cuando quedan fuera algunos de los impuestos considerados más distorsivos.

Reforma laboral: cuánto dinero dejaría de recaudar el Gobierno por los cambios impositivos del proyecto - Photo by Mikhail Nilov
Reforma laboral: cuánto dinero dejaría de recaudar el Gobierno por los cambios impositivos del proyecto – Photo by Mikhail Nilov

Uno de los ejes centrales del proyecto es la creación del Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI), orientado a proyectos productivos de hasta USD 30 millones. Este esquema prevé beneficios fiscales como la devolución anticipada del IVA y la posibilidad de aplicar amortización acelerada en el Impuesto a las Ganancias, con el objetivo de dinamizar la inversión privada.

En paralelo, la iniciativa propone una reducción de las alícuotas del Impuesto a las Ganancias para Sociedades. Para los ejercicios fiscales que comiencen a partir de 2026, la tasa general bajaría del 30% al 27%, mientras que la alícuota máxima se reduciría del 35% al 31,5%.

Otro punto relevante es la eliminación de los Impuestos Internos que hoy gravan a los seguros, los servicios de telefonía celular y satelital, los bienes suntuarios, los vehículos automotores y motores, así como las embarcaciones de recreo y las aeronaves. A esto se suma la derogación de los impuestos cedulares sobre inmuebles y renta financiera, con la excepción de las monedas digitales.

El proyecto también elimina el gravamen del 10% sobre las entradas de cine destinado al financiamiento del INCAA, una de las medidas destacadas por el Gobierno dentro del rediseño impositivo.

Según estimaciones de la consultora Invecq, el impacto fiscal total de la reforma alcanzaría el 0,83% del PBI. De ese total, alrededor de 0,5 puntos porcentuales corresponden a la reducción de las contribuciones patronales incluidas en el capítulo laboral, mientras que el 0,33% restante se explica por los incentivos tributarios. Dentro de este último segmento, la baja del Impuesto a las Ganancias corporativo aportaría un costo fiscal cercano al 0,2% del PBI y la eliminación de algunos Impuestos Internos, otro 0,1%.

Estas cifras se analizan en un contexto en el que el superávit fiscal acumulado entre enero y octubre de 2025 fue del 0,5% del PBI, mientras que el superávit primario alcanzó el 1,4% del producto.

Desde la consultora PxQ señalaron que la reforma implica una “reducción significativa de los costos laborales no salariales”. Como ejemplo, indicaron que una empresa industrial mediana con una nómina mensual de $100 millones podría ahorrar alrededor de $12,33 millones por mes, lo que equivale a una baja del 38% de los costos laborales, sin considerar los salarios.

En cuanto al Fondo de Asistencia Laboral (FAL) para indemnizaciones, PxQ advirtió que el esquema implica que el Estado absorba el costo futuro de los despidos a través de una renuncia fiscal presente, afectando el financiamiento del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA). El proyecto establece que los fondos se integrarán con una contribución mensual obligatoria del 3% de las remuneraciones que hoy se destinan al SIPA, a cambio de una reducción equivalente en las contribuciones patronales.

Desde Invecq consideraron que los cambios impositivos son positivos en términos de simplificación del sistema tributario, aunque advirtieron que no atacan el núcleo de las distorsiones estructurales. Impuestos como Ingresos Brutos, el impuesto al cheque o las retenciones quedarían fuera de esta etapa de la reforma debido al limitado margen fiscal, dado que representan cerca del 8% del PBI.

Por su parte, el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) destacó que, de aprobarse la reforma, la cantidad total de tributos en Argentina se reduciría de 155 a 147. A nivel nacional, quedarían 37 impuestos, lo que implica una baja del 18% respecto del esquema vigente.

Dejá una respuesta