El Réquiem de Verdi llega a Buenos Aires: una experiencia musical entre lo sagrado y lo humano
Buenos Aires, septiembre de 2025 – A casi 150 años de su estreno, el Réquiem de Giuseppe Verdi sigue impactando al público con su intensidad dramática y belleza conmovedora. Más que una misa de difuntos, esta obra monumental transforma la tradición religiosa en un lenguaje universal que conmueve directamente al alma y celebra la combinación de arte y humanidad.
Estrenado en 1874 en la iglesia de San Marco de Milán como homenaje al escritor Alessandro Manzoni, el Réquiem conjuga espiritualidad y dramatismo operístico, con momentos célebres como el Dies irae y el Libera me, que alternan entre violencia coral y serena intimidad. Su resonancia ha trascendido generaciones y fronteras, consolidándose como una de las piezas fundamentales de la música sacra junto a los réquiems de Mozart y Berlioz, y adquiriendo incluso un valor simbólico en contextos históricos complejos, como la resistencia espiritual en el campo de concentración de Terezín.
En Buenos Aires, la obra se presentará en cuatro funciones:
- Sábado 20 de septiembre, 20:00 – Parroquia Nuestra Señora de Caacupé, Av. Rivadavia 4879, Caballito, CABA.
- Domingo 21 de septiembre, 16:00 – Catedral San Isidro Labrador, Av. del Libertador 16200, San Isidro.
- Viernes 26 de septiembre, 20:00 – Parroquia Inmaculada Concepción, Vuelta de Obligado 2042, Belgrano, CABA.
- Domingo 28 de septiembre, 19:00 – Parroquia San Pedro G. Telmo, Humberto 1° 340, San Telmo, CABA.
Ficha artística
La presentación contará con la dirección de César Tello al frente de orquesta, coro y solistas:
- Solistas: Eugenia Coronel Bugnon, Sofía Gaia Godoy, Laura Domínguez, Mónica Koggionis, Claudia Drescher, Nicolás Sánchez, Gabriel García, Jahmai Jahzeel, Franco Gómez Acuña, Bruno Sciaini Santoro.
- Proyecciones y mapping: Philharmonic.Pictures — Estudio de Arte Multimedia; Dmitrii Ermolin — Director multimedia; Daria Kotyukh — Artista visual y autora de las ilustraciones digitales.
Esta experiencia invita al público a sumergirse en un recorrido sonoro que combina temor y esperanza, reafirmando la vigencia de Verdi y su capacidad de transformar el dolor en belleza a través de la música.

Que bueno! Gracias Silvina)