Cómo puede afectar el porno VR a las relaciones

Vivimos en un mundo que cambia constantemente y con ello también las opciones de estimulación y entretenimiento. Todo ello ha llevado a que entremos en una nueva era en la que, además de los juguetes sexuales tradicionales, aparezca el porno VR o porno de realidad virtual. El crecimiento de esta experiencia ha llevado a analizar cómo puede llegar a afectar al sexo y a las relaciones en general.

La pornografía en realidad virtual

Consumir porno VR es algo muy sencillo a día de hoy. Se trata de conectar unas gafas de realidad virtual con un Smartphone o dispositivo. Eso permite que esté al alcance de prácticamente cualquier persona, pues no hace falta invertir en grandes aparatos. Una vez que se tiene todo preparado, simplemente hay que elegir alguno de los videos porno VR disponibles para disfrutar de la experiencia.

Los desarrolladores de este tipo de vídeos saben que aún queda mucho camino por delante. Y que en el futuro se espera que quienes lo consumen puedan tener acceso al tacto, olor, sabor y vivir sensaciones como se hace con una pareja en la realidad.

Cómo afecta el porno VR a las parejas y el sexo

Todo va a depender en parte de cada pareja y de lo que le guste a cada persona. Hay parejas que pueden encontrar en el porno VR una nueva herramienta, un nuevo estímulo y método para explorar. Es como cuando se ve un vídeo porno o se introduce un juguete sexual en donde lo que se busca es aumentar la libido y dar un nuevo impulso a la pareja.

La pornografía de realidad virtual genera una empatía en el otro, una ilusión de cómo podrían ser las experiencias sexuales en la intimidad. Gracias a ello se libera oxitocina en parte por el contacto visual que existe con lo que se ve del otro lado. Ahí es donde aparecen parte de los beneficios de consumir este tipo de porno en la pareja. La empatía, el ver cómo el otro se interrelaciona con los demás.

Pero como todo, existe su parte positiva y negativa. Para algunas parejas, en donde uno está interesado en este tipo de pornografía, pero el otro no, podría ser una desventaja. Se podría llegar a convertir en una adicción y hacer que se convierta en una dependencia absoluta. Todo dependerá de la gestión que haga quien la utiliza para estimularse.

Hay quienes, al consumir mucha pornografía, después tienen problemas para tener orgasmos en la vida real. Sufren también, con ello, de cierta inestabilidad emocional. Como es tanto el placer que se siente al liberar oxitocina y dopamina, hormonas de la felicidad, se convierte en algo impulsivo, algo que buscas para sentirte bien.

Si te encuentras en una situación así, hablar con la pareja sobre lo que te sucede, sobre tus inquietudes y cómo lograr el equilibrio entre una y otro es algo fundamental para que tu pareja no se vea afectada y ambos disfruten del porno VR.

Dejá una respuesta