“18 años más tarde, cuando tuve mi primera hija, entendí el llanto de aquel suboficial”
Telegrafista y miembro de la Armada desde los 15 años, Emparanza cuenta una historia que aún late entre el grupo que estuvo prisionero en las Islas Georgias del Sur junto a él: mientras esperaban “su turno” en el paredón de fusilamiento vio a un suboficial de 40 años llorar.
Fuente: Télam
