Famosos y periodista se suman a campaña solidaria para que un club deportivo tenga su techo

En tiempos donde las redes y la inmediatez nos invaden, los integrantes de una pequeña localidad con espíritu a pueblo en Berazategui, buscan cumplir un sueño para que el deporte y la familia sigan siendo su bandera: construir el techo de la cancha de básquet, que nació hace 14 años para que las chicas de la zona pudieran hacer el deporte. 

El club El Pato es el corazón del lugar hace dos décadas. Un corazón que en un momento se detuvo, pero prontamente volvió a latir fuertemente gracias al mismo espíritu que hoy lo invade y que le permitió crecer: el amor y la pasión de sus dirigentes, de sus deportistas, de sus familias.  

“Nació como un club de fútbol infantil que participaba de las ligas de La Plata pero perdió impulso y cerró. Nosotros decidimos reabrirlo y volver a empezar hace 14 años, de la mano del básquet femenino y hoy también del hockey y softball”, cuenta Cristian, parte de la comisión directiva que en realidad representa el espíritu de todas las familias que lo visitan y que hoy lo ayudan a crecer vendiendo y comprando bonos que representan un metro cuadrado de la obra. 

Esta idea “la vimos en muchos clubes que buscan realizar las canchas de parquet por ejemplo; uno simbólicamente colabora con un metro cuadrado de la obra. Nosotros lo aplicamos para el techo entonces, ya lo hicimos para el piso en su momento”, explica. La repercusión fue inmediata: “Lanzamos la info en las redes y chicos de otros clubes han colaborado, como hicimos nosotros en otro momento. Y familias que nos van conociendo. Gente que se ve identificada de lo que es un club de barrio”, dice Cristian al recordar los inicios con la cancha de tierra, luego el gran esfuerzo que representó construir el playón donde hoy funciona y ahora poner todo el empeño para lograr el último paso y que las chicas y los chicos –porque hoy el deporte es mixto- puedan seguir entrenando y jugando en invierno”. 

Pero los mil bonos de los que cada chico tiene 10 a cargo, no son el único medio para ayudar a El Pato: cada 15 días preparan comidas para vender como dulces, parripollos o pizza y también hicieron una campaña para que los comerciantes de la zona puedan poner sus publicidades  en el alambrado del club con lonas. “También buscamos el apoyo de los empresarios de la zona del Parque Industrial y tenemos audiencia con el municipio que siempre nos dio una mano. Es un desarrollo de todo el año en curso y que la pandemia nos permita volver a organizar torneos, bingos, peñas y que todos puedan venir”. 

“Vivimos en un lugar que aún no está tan poblado, que tiene muchas quintas y aún una idiosincrasia de pueblo. La gente se conoce y tiende a participar y los estimulamos también para que socialice la familia, que formen parte de todas las actividades y siempre encontramos respuesta y compromiso de la gente”, confiesa

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