Jorge Macri interviene el área de higiene urbana: la limpieza de la Ciudad pasa a manos de la Jefatura de Gabinete
El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires anunció una reestructuración profunda en el área de higiene urbana tras los constantes reclamos de los vecinos por la suciedad y los malos olores. A partir de ahora, la Secretaría de Higiene dejará de orbitar bajo el Ministerio de Espacio Público para depender directamente de la Jefatura de Gabinete, bajo la conducción de Matías Lanusse.

Jorge Macri, jefe de Gobierno porteño, decidió centralizar la gestión de la limpieza bajo la órbita de la Jefatura de Gabinete – Foto Archivo
Un cambio de mando para priorizar la limpieza
La decisión, comunicada formalmente este 12 de marzo de 2026, busca dotar de un mayor “peso operativo” a un área que se ha vuelto crítica para la gestión de Jorge Macri. Hasta hoy, la limpieza dependía de la cartera de Ignacio Miguel Baistrocchi; sin embargo, el Jefe de Gobierno decidió que sea Gabriel Sánchez Zinny, jefe de Gabinete, quien supervise directamente las tareas a través de Lanusse.
Matías Lanusse, quien hasta el momento se desempeñaba como director ejecutivo de la Agencia Gubernamental de Control (AGC), es un dirigente histórico del Pro. Su misión será abordar de manera específica la mejora de los sistemas de recolección y barrido, un tema que el propio Macri definió como “prioritario” en su reciente discurso de apertura de sesiones en la Legislatura.
El impacto político de los reclamos vecinales
La suciedad en las calles no es solo un problema logístico, sino también político. Durante la última campaña electoral, la falta de higiene fue un eje central de las críticas opositoras e incluso de sectores internos. Los datos del Sistema Único de Atención Ciudadana (Suaci) confirman esta percepción: la higiene urbana es la principal preocupación de los porteños, concentrando el 28,20% del total de las quejas recibidas hasta finales de 2025.
Incluso en barrios donde el Pro históricamente mantiene un fuerte respaldo, como Recoleta y Retiro, la acumulación de basura y los olores persistentes han generado focos de conflicto. Los vecinos han llegado a colocar carteles en los contenedores con leyendas de advertencia ante la falta de limpieza y el mal uso de los espacios públicos.
Qué pasará con el plan de contenedores antivandálicos
A pesar del cambio de organigrama, el Gobierno porteño mantiene firme la implementación de nuevas tecnologías. El plan actual incluye la instalación de 7.450 contenedores “antivandálicos” con sistema de cierre automático para evitar la extracción de residuos, así como el uso de cámaras con inteligencia artificial en camiones recolectores para detectar basura fuera de lugar en tiempo real.
Desde el Ministerio de Espacio Público confirmaron que, aunque pierden el área de higiene, conservarán la Secretaría de Ordenamiento Urbano, encargada del control de manteros y el uso de la vía pública. “Es una decisión de Jorge Macri de realizar un cambio donde existía un inconveniente para generar una mejor solución”, explicaron fuentes oficiales tras el anuncio.
Los desafíos inmediatos de Matías Lanusse
El nuevo responsable de la limpieza porteña hereda un sistema bajo presión. Entre los reclamos más frecuentes que deberá resolver se encuentran:
- La recolección de residuos fuera de los contenedores (7,36% de las quejas).
- El retiro de escombros y restos de obras (casi el 9%).
- La efectividad del barrido y la desodorización de los recipientes de basura.
Con la mira puesta en recuperar la fisonomía de la ciudad, la gestión de Jorge Macri apuesta a que este movimiento administrativo acelere las soluciones operativas que los vecinos demandan desde hace meses.
