La morosidad alcanza niveles récord: cada vez más hogares se atrasan con expensas, colegios, créditos y servicios
Aunque la inflación se estabilizó en torno al 2% mensual, la recuperación del poder adquisitivo no llega y los hogares comienzan a mostrar señales de asfixia financiera. Los retrasos en los pagos se multiplican y las familias buscan estrategias para distribuir sus gastos a lo largo del mes.
El salario real sigue golpeado. Pese a algunos meses de mejora, la capacidad de pago de los hogares se encuentra en un punto crítico. Facturas que se abonan más tarde, cuotas escolares acumuladas y mayores niveles de mora en créditos son parte del nuevo escenario económico.
A esto se suma el fuerte incremento de las tasas de interés registrado entre julio y agosto, lo que encarece el refinanciamiento de deudas ya existentes y obliga a ajustar aún más los cálculos para llegar a fin de mes.
Colegios privados: morosidad en alza
Las entidades del sector educativo advierten un incremento en las cuotas adeudadas. Si bien el impacto varía según el tipo de escuela y el nivel socioeconómico de su comunidad, el problema es generalizado.
“En los últimos meses la morosidad creció de manera significativa. Hay instituciones cuya continuidad está en riesgo por el nivel de deuda y la falta de apoyo estatal”, señaló Perpetuo Lentijo, secretario general de la Asociación de Entidades Educativas Privadas de la Argentina (ADEEPRA).
En zonas vulnerables, especialmente en el tercer cordón del conurbano bonaerense, algunos establecimientos reportan índices superiores al 35% de mora, cifras que ponen en duda su sostenibilidad.
Por su parte, Martín Zurita, secretario ejecutivo de la Asociación de Institutos de Enseñanza Privada de Argentina (AIEPA), indicó que la morosidad promedio ronda el 5%, aunque con un crecimiento del 20% respecto del año pasado. Aun así, aclaró que los niveles siguen por debajo de los registrados durante la pandemia.
Expensas: un gasto que se patea hacia adelante
El pago de las expensas también refleja el deterioro de los ingresos familiares. Según datos de ConsorcioAbierto, el 17% de los departamentos en edificios presenta deudas. En la Ciudad de Buenos Aires, el porcentaje de morosidad sobre el total alcanza el 30%.
“La cantidad de unidades morosas se mantiene estable, pero el monto total adeudado aumenta, impulsado por el encarecimiento de las expensas y las tasas de interés”, explicó Albano Laiuppa, director de la plataforma. Solo en agosto, los intereses promediaron 4,9% en CABA y 6,3% en la Provincia de Buenos Aires.
Servicios: pagos fraccionados para evitar cortes
El retraso en el pago de servicios públicos es más difícil de medir, debido al uso extendido de débitos automáticos y billeteras digitales. Sin embargo, se observa un cambio en los hábitos: muchos usuarios ya no cancelan todas sus facturas en una sola operación, sino que fraccionan los pagos a lo largo del mes.
“Vemos una distribución distinta en el calendario de pagos. Antes se concentraban en los primeros días del mes; ahora se reparten, lo que muestra que las familias buscan administrar mejor su liquidez”, explicó Mauro Giaccone, CEO de Pronto Pago y vicepresidente de la CAECEIS.
Créditos: el índice más alto desde 2010
El crédito bancario, que había mostrado un repunte en 2024, comenzó a registrar señales claras de estrés. Según datos del Banco Central, la morosidad en préstamos destinados a familias alcanzó 5,2% en junio, el nivel más alto desde que se lleva registro en 2010.
Las líneas de consumo son las más comprometidas. Los préstamos personales registraron una mora de 6,5%, mientras que en las tarjetas de crédito la irregularidad llegó al 4,9%. En ambos casos, el aumento interanual supera ampliamente los 2 puntos porcentuales.
En este contexto, la estabilización de la inflación no se tradujo en un alivio para las familias, que deben afrontar un creciente deterioro en su capacidad de pago y recurren a estrategias cada vez más complejas para cumplir con sus compromisos básicos.
